Cristo de la Agonía

Santísimo Cristo de la Agonía

Hermosa talla de un crucificado agonizante. Si bien en un primer momento se desconocía su autoría, posteriores investigaciones han revelado que es obra del Jesuita Domingo Beltrán de Otazú (Vitoria, 1535-1590).

En este crucificado, lo que más llama la atención es que se representa el momento justo antes de su muerte, por ello la talla posee una mayor expresividad, al permanecer la cabeza con la boca abierta para coger el último aliento.

Sus características técnicas pertenecen a la escuela castellano-barroca de los siglos XVI, XVII y principios del XVIII. Tiene un cuerpo excelentemente modelado con una musculatura un tanto blanda. Entre las peculiaridades técnicas, se puede apreciar la de un paño de castidad anudado con una cuerda (cosa verdaderamente extraña en la imaginería castellana), una corona de espinas tallada en la cabeza y no superpuesta, y que la escultura sea de un Cristo vivo agonizante, que produce un patetismo aún mayor, algo escasísimo en la imaginería de dicho periodo. Todo ello enmarcado dentro de la sobriedad y elegancia de la imaginería castellana.

Para justificar la atribución es preciso entrar con detalle en la comparación con la imagen de Jesús Atado a la Columna. Las cabezas ofrecen el mismo movimiento levantadas y ladeadas hacia la derecha. El pelo se forma con gruesos y compactos mechones, que montan sobre la oreja izquierda sin ocultarla. Las bocas se abren de idéntico modo y la forma de la barba a base de pequeños bucles que se alargan y abren al llegar al mentón, es casi idéntica.

Fue encontrado apoyado contra la pared en la torre de acceso al campanario de la Iglesia Parroquial de Santiago el Real de Medina del Campo en un pésimo estado, de lo que no se conoce la fecha con exactitud, pero existen referencias sobre él en el primer Reglamento de la Cofradía de 1943.

Debido a su pésimo estado de conservación y pese a los escasos medios económicos de los que disponía la cofradía, se decidió en noviembre de 1951 su restauración, y en 1953 tras la aprobación del Arzobispado, fue trasladado al taller del escultor Francisco González Macías, en Madrid, donde se procedió a su reparación y policromía, realización de la cruz y tallado del paño de pureza, ya que no disponía del mismo.

Cuando la imagen volvió a Medina restaurada en 1954, salió unos años alumbrado por obreros de la empresa medinense Ferroaleaciones Españolas, S.A. y por el Círculo Católico Social de Obreros, añadiendo un nuevo hábito procesional (hoy en día inexistente) surgiendo así la cofradía del Santo Cristo de la Agonía, la cual siempre dependió de la de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna.

En 1967, se decidió en Cabildo General la fusión de las dos cofradías, prevaleciendo la advocación y el reglamento de la de mayor antigüedad, la de N.P. Jesús Atado a la Columna. Desde 1984 a 1986, los Scouts escoltaron y acompañaron la talla del crucificado. Desde la década de los años 80, desaparece la cofradía del Santo Cristo de la Agonía y lo alumbra la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna.

Este Cristo Crucificado, es restaurado nuevamente en el año 2007. Esta vez en la Iglesia Parroquial de Santiago el Real, por el convenio firmado por la Junta Local de Semana Santa y la junta de Castilla y León. El taller restaurador encargado fue el de Carlos Ávila de la localidad de Tordesillas, realizando una limpieza superficial de la policromía.

Tras esta restauración y por consejos de los expertos restauradores, el Cristo es quitado de la carroza, el cual permanecía de continuo en ella desde hacía unos años y puesto en la pared de la Capilla donde siempre había permanecido. Con ello, se restauró la Capilla, haciendo en ella una Capilla de Oración para el Santísimo Cristo de la Agonía, el cual tiene multitud de fieles devotos.

En la Semana Santa de 2008, el Cristo procesionó sobre nueva Carroza, ya que esta bellísima talla, necesitaba de nueva carroza, ya que de la que disponía se encontraba en un pésimo estado, siendo además este paso el único que quedaba por reformar su carroza.

Una carroza, realizada por hermanos cofrades expertos en esta materia, con la ayuda de especialistas, la cual fue presentada y bendecida en la Iglesia Parroquial de Santiago el Real, en Marzo de 2008. Toda ella realizada en pino macizo alistonado, con materiales propios para la buena conservación y una restauración de sus faroles, adaptando una iluminación propia para un Cristo Crucificado.

En 2013, la imagen del crucificado es portada a hombros por los hermanos cofrades en el Vía Crucis celebrado con motivo del Año de la Fe, en el que también se portaba el Cristo de la Penitencia y que finalizaba en un marco incomparable como es el Castillo de la Mota.

Desde 1954 desfila en la procesión general de la Semana Santa Medinense y debido a que el Crucificado durante algunos años no salió el Viernes Santo por falta de cofrades, se decidió en cabildo que sustituyese a Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna en la procesión de Caridad a finales de la década de los 60. De este modo no se quedaba sin procesionar ninguna de las dos tallas, una el Jueves y la otra el Viernes.

Actualmente la procesión de Caridad se celebra en la noche del Jueves Santo y a ella se reincorporó junto al crucificado la talla titular de la cofradía en la Semana Santa de 2013, respetando la promesa de silencio y la salida que efectúa la banda al Santísimo Cristo de la Agonía, completando de esta forma, una de las procesiones más emotivas de Medina del Campo.

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Fotografía: Javier Flores